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¿Por qué celebramos la navidad el 25 de diciembre?

Por Carlos Palomares Rivera.

La Navidad es una tradición que se celebra en el culto católico,  en ella se conmemora el nacimiento de Jesús de Nazaret, quien es figura central de dicho credo, sin embargo, esta usanza no tiene sus orígenes en la base cristiana, que es el nuevo testamento, dado que ninguno de sus escritores llamados apóstoles, hacen referencia a que se celebrara este rito en la iglesia cristiana primitiva pues en sus orígenes, los cristianos no celebraban los cumpleaños.

A lo largo de este artículo especial abordare el origen de dicha costumbre.

La Navidad se celebra, en la mayoría del mundo, el 25 de Diciembre, fecha en la que se presupone fue el nacimiento de Jesús de Nazaret, no obstante, no se tiene la certeza de que en esta fecha haya sido el nacimiento de Jesucristo; para establecer ésta se tiene como base dos testimonios, que el credo católico denomina evangelios, el de Lucas y el de Mateo.

La aserción de Mateo dicta la versión aceptada universalmente. Habla de la llegada de un ser celestial a la casa de un humilde carpintero y su esposa para avisarles que el hijo de Dios llegaría a la tierra por conducto de ellos, y que la estrella de Belén anunciaría el nacimiento de Jesús de Nazaret en un sencillo establo, la señal sería interpretada por tres reyes que acuden a él con regalos (incienso, mirra y oro), la historia que la mayoría hemos escuchado, sin embargo, en ninguna parte de la declaración se menciona que el nacimiento de Cristo ocurriera el 25 de Diciembre.

La fecha no es circunstancial, pues en el imperio romano, mucho antes del nacimiento de Jesús de Nazaret, celebraban las fiestas saturnales a partir del 17 de diciembre y hasta el 31 de diciembre; en éstas se intercambiaban regalos, se servían grandes banquetes, inclusive se les daba tiempo libre a los esclavos. Todo esto en virtud de que se honraba al dios de la agricultura y se le agradecía por la abundancia de alimentos. Entre el inicio de las saturnales y el fin de año existía la celebración del Dios Mitra, denominado el sol invencible.

Estos dos acontecimientos marcan la pauta del origen del 25 de diciembre como fecha del nacimiento de Cristo pues, cuando en el siglo cuarto el cristianismo se convierte en la religión oficial de Roma, los dirigentes decidieron adoptar las tradiciones paganas en lugar de prohibirlas y con ello se instauro que la máxima celebración no sería al dios del sol, sino a Dios Jesucristo.

Ahora bien, el nacimiento de Jesús de Nazaret coincide con el solsticio de invierno que es celebrado por muchas culturas y religiones. Los aztecas, por ejemplo, veneraban al dios Huitzilopochtli; los egipcios celebraban el mito de Osiris, los celtas celebraban el Yule que es el nacimiento del nuevo sol o los persas que celebraban la Yalda cuyo significado es el nacimiento de un nuevo ciclo; todo ello en fechas cercanas al 25 de Diciembre.

Una vez aceptado el credo católico se vio bien la celebración de la navidad, sin embargo, la visión de las fiestas decembrinas no cambio mucho con el nuevo orden religioso, es decir, existieron dos tipos de celebraciones navideñas.

La primera consistía en asistir a los templos católicos para encender veladoras y recordar el nacimiento de Jesús de Nazaret; la segunda era muy parecida a las fiestas saturnales con algarabía, alimentos en abundancia y fiestas públicas. La segunda celebración enfureció a los más reservados y poco a poco se fueron prohibiendo las celebraciones públicas y ruidosas a tal grado que a inicios del siglo 17, la navidad se prohibió por un periodo muy corto en Inglaterra.  Lo anterior marco un nuevo parámetro en la celebración actual de la navidad, pues al iniciar las restricciones para celebraciones ruidosas y públicas, los más acaudalados deciden iniciar festividades privadas en sus hogares reuniendo solo a la familia y los amigos más cercanos, de ahí que actualmente se visualice a la cena navideña como un momento íntimo y familiar.

Las celebraciones navideñas llegan a nuestro país debido a la colonización española.

En México, se celebró por primera vez en 1526 por Fray Pedro de Gante, quien vio similitud entre la celebración al dios Huitzilopochtli con motivo del solsticio de invierno y aprovecho esta oportunidad para evangelizar a los habitantes del nuevo mundo.

Conclusiones

Primera: Las celebraciones decembrinas o de fin de año no son exclusivas del credo católico, existen registros de celebraciones más arcaicas que rondan el 25 de Diciembre.

Segunda: Es incierta la fecha del nacimiento de Jesús de Nazaret, por lo tanto cuesta un poco de trabajo creer que el 25 de Diciembre es, con exactitud, el momento de su nacimiento.

Tercera: El nacimiento oficial de Jesús de Nazaret coincide con el solsticio de invierno y, con ello, coincide con otras celebraciones que distan totalmente del nacimiento de Jesús.

Cuarta: Dada la similitud de celebraciones con motivo del fin de un clico entre los aztecas y los españoles les fue más sencillo incorporar las nuevas creencias con las antiguas.

Quinta: Todas las celebraciones de tipo religioso son una cuestión de fe que debe respetarse absolutamente, el hecho de que el culto católico dicte una forma de conceptualizar la realidad no significa que sea la verdad absoluta, sin embargo, la forma en la que se analiza la realidad desde otros credos tampoco garantiza una realidad aplastante.

Sexta: La Navidad, desde la concepción católica, debe ser una idea respetada por aquellos que no ven en esta versión de la realidad una verdad, pues en todos los casos el solsticio de invierno se relaciona con la llegada de un nuevo sol y Jesús de Nazaret, visto por sus creyentes, es el sol que da iluminación a la vida.

Séptima: La navidad podría entenderse como un cierre de ciclo y apertura de uno nuevo, de un nuevo sol (cualquiera en el que usted, querido lector, decida creer) con el que se pueden presentar nuevas oportunidades; y ¿Qué mejor que iniciar un nuevo ciclo con tus seres queridos?

 

Las tramas de la creación

Por Isaac Jiménez Romero

El pasado siete de noviembre, se llevó a cabo la inauguración de la exposición temporal “Miguel Cabrera. Las Tramas de la Creación”, en el claustro del Museo Nacional del Virreinato en Tepotzotlán, Estado de México.

Miguel Cabrera fue durante el siglo XVIII, uno de los pintores más importantes con una basta y extensa obra; abarcó sobre todo el ámbito religioso, pero de igual manera, la sociedad de la época reconocía su trabajo y deseaban ser retratados por el célebre artista. Miguel Cabrera encontró en la Compañía de Jesús a su principal patrono y mecenas para la realización de proyectos artísticos, además de concretar la relación laboral más prolífica de su carrera.

La maestra Verónica Zaragoza, curadora de la exposición, explicó durante un recorrido de la muestra que:

“Las Tramas de la Creación”, pone de manifiesto el vínculo entre el maestro y la compañía religiosa, así como el mutuo interés por desarrollar un arte capaz de conmover los sentidos y las almas. El trabajo que realizó por encargo particular para el Templo de San Francisco Javier del Colegio de Tepotzotlán, deja clara la influencia del tratado jesuita sobre la perspectiva de Andrea Pozzo en la concepción del programa iconográfico y artístico de esta monumental obra.”

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Miguel Mateo Maldonado y Cabrera nació en Antequera, en el valle de Oaxaca. Fue miembro de la Congregación de la Purísima Concepción (la más importante de la compañía de Jesús en la Ciudad de México). El artista trabajó arduamente para que la pintura tuviera el pleno reconocimiento de ARTE, y no se le tomara como un oficio, e instauró un taller en el que produjo numerosas obras para diferentes órdenes religiosas, así como para personajes importantes de la época, como el Arzobispo de México, y para una vasta clientela particular.

La muestra se compone por cinco ejes rectores; el primero, La Pintura Novohispana del siglo XVIII, pone de manifiesto un panorama general sobre la producción y obra de artistas como Juan Correa, Nicolás Rodríguez Juárez, José de Páez, el célebre Cristóbal de Villalpando, y por supuesto, de Miguel Cabrera. Esta primera parte, permite contextualizar al espectador con la obra del artista oaxaqueño y da una idea de su papel durante la primera mitad del siglo XVIII.

La Provincia Mexicana de la Compañía de Jesús, segundo eje rector de la exposición deja claro el estatus que tuvo la orden en el virreinato durante esa época; además, muestra el inicio de su particular relación con el artista. También se trata el análisis que el maestro y otros pintores hicieron del ayate de la Virgen de Guadalupe en 1715 y sus posteriores copias.

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El eje principal de la muestra, Tepotzotlán, la creación total, pone de manifiesto el trabajo desarrollado en el Templo de San Francisco Javier, en dónde, casi como un plan maestro para una ciudad, Miguel Cabrera plasma su obra en pinturas, en el diseño y la decoración de retablos y también deja ver una faceta de influencia claramente europea en su trabajo de pintura mural, del que sólo existe testimonio en el Colegio de Tepotzotlán.

La Congregación de la Purísima Concepción, cuarto eje rector de la muestra, aborda el estudio hecho por la doctora Luisa Elena Alcalá, sobre la pertenencia del pintor a esta congregación religiosa, hecho que marcaría su vida personal y profesional, pues dicha pertenencia, sugeriría un gran reconocimiento y prestigio como maestro de la pintura.

El último eje, Devociones y varones ilustres, deja ver a Miguel Cabrera en la cima de su carrera, el maestro supo como nadie plasmar en su vasta y extensa obra, los ideales de devoción de la Compañía de Jesús para darle promoción y reconocimiento dentro del virreinato. Se presentan piezas de las series de la Vida de San Ignacio de Loyola e imágenes de diversos santos jesuitas.

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Por último, las cartas que dan cuenta de la estrecha relación de la orden jesuita con el artista, dejan ver también la impresionante cantidad de trabajos que realizaba el maestro en su taller para numerosos colegios y congregaciones dentro de la Nueva España.

Miguel Cabrera. Las tramas de la Creación, nos deja clara la prolífica relación entre el pintor más afamado de la época y la única orden que fue expulsada del reino de España durante el siglo XVIII, los jesuitas. Luego de la expulsión de la compañía de Jesús, el artista murió un año después, en 1768.

Miguel Cabrera. Las Tramas de la Creación, podrá verse hasta el 21 de febrero de 2016.

Museo Nacional del Virreinato. Plaza Hidalgo 99, San Mateo Tepotzotlán.

Fotografías de:

Iván Chávez González

Andrés Martínez Ortiz

Mexico Design Week 15

By Isaac Jiménez Romero

On October 21st, it took place at the MuseoTamayo de Arte Contemporáneo the opening of the 2015 edition of Design Week Mexico.

Design Week Mexico is an organization foundated in 2009, that aims to promote and publicize the design culture to the general public by creating a platform conformed of sundry events. Taking part  architects, industrial and graphic designers, interior designers and students of these and related disciplines.

Fundamentally, this is to involve and try to improve the position of Mexico City within a group of world design capitals such as London, Paris, Milan and New York, besides the recently positioneted Los Angeles, Sao Paolo and Buenos Aires, that every year organize similar to that carried out in our city events. Additionally, it brings significant economic benefits to its participants, sponsors and government officials.

This year, the platform was the guest country to Italy, looking for the potential of the philosophy behind the design of this nation with speeches, conferences, collaborations, projects and documentaries, of which I shall speak later.

For this edition, it also improves the initiative state guest, being Chiapas the selected state, this was implemented in order to create a space for national and international collaboration, which resulted in the project Visión y tradición; a mixture of culture, creativity, traditions and design techniques conducted by Chiapas craftsmen from different communities and invited Italian designers, building a bridge between design and traditional craftsmanship resulting in a unique perspective on the world .

Besides Visión y tradición, various events were held, such as Territorio creativo; an event where designers presented a range of design proposals based on a personally selected topic.

“Design House” is a collaborative exercise in where the organization invites various interior design and architecture offices to transform the different areas of a house. This time, it will not be exactly a house but a hotel in San Miguel Chapultepec neighborhood.

Moreover, Proyecto Tamayo is a multidisciplinary exercise that involves art, design and architecture; a temporary installation in the Tamayo Museum garden that C Cúbica (mexican) and Palomba + Serafin Associati (italian) design firms presents.. It will be open until March 2016.

Stated generally, it seems important to raise an obvious question. Why? Because it is vital to understand the necessity of a space to give publicity to the culture and scope of design and architecture in the country; ensuring that the public understands the benefits that design can bring to their lives.

Finally, I would like to talk about the conflict that arose from the beginning as “locate” Mexico City among the group of world design capitals.

By 2018, Mexico City was chosen as World Design Capital, defined as an event that celebrates the design and improvement of life of the inhabitants of a city through it.

Talk of processing capacity and reinvention of Mexico City, becomes complex for several reasons. Certainly the city is already a world leader, is a very dynamic city and a focal activity center for Latin America; but its far of truly becoming a world design capital.

This appointment is an opportunity and a responsibility at the same time. The city will be in the spotlight for its ability to boost domestic architecture and design.

In our time, more than half of the world’s population lives in urban areas; the cities then face dramatic changes on how they adapt their growing populations to their territory, and at the same time, how to generate effective strategies and scenarios for economic development. Thus, those who are responsible of planning, designing and managing cities take a fundamental and very important role.

In this scenario, the design has become an increasingly important tool at all levels of development; for cities design is used not only to do business, but to increase the quality of citizens´s life as well as a government tool to make the cities more attractive, more liveable and more efficient places.

What remains now is to ask if Mexico City is ready to be a world capital; about that, Augie Van Biljouw, communications director of the World Design Capital committee says;

 

“To Mexico City, to become a world capital is an opportunity for growing and entrepreneurial community, to build a more livable city, embracing old and new plans to showcase the innovations of the design in terms of urban planning.”

 

All this; the organization of Design Week and other similar events like the Mexican Open Design- leave only uncovered a powerful impediment to become a truly “livable” city; the extreme differences, turning radical which can be from one street to the side one.

In my opinion, all the expectations are placed in a few neighborhoods, so I am reluctant to believe that the city is ready for such an appointment. Mexico City is not La Roma, Condesa, Polanco, Chapultepec and Hipodromo neighborhoods, the city is also Iztapalapa, Doctores and Buenos Aires neighborhoods and in that sense, we are far away to equate the City with Milan, Paris, or any other city. It is true that the situation has improved, we have generated proposals that bring us together and routed to the potential development may have as a city, but be aware of the great distance still to be traveled.

In the end, as a spectator only wait for the expiration of two years left to 2018, and observe critically, if in those years the exposed gap narrows a little more.

 

Tradiciones mexicanas, un día de fiesta, el día de muertos

Por Karina Elizabeth García Tufiño

El Día de Muertos en México es una fiesta muy esperada del año no solo por los pequeños sino por los adultos,  es una de las tradiciones con más variantes, según la región del país en que nos encontremos vamos a descubrir disfraces, tapetes elaborados con aserrín y flores, ofrendas con los alimentos favoritos de las personas a quienes se dedican, caminos de flor de cempasúchil (tagetes patula), papel picado, en fin un sin número de requisitos que no pueden faltar en los hogares. En este artículo hablaremos de algunas de estas tradiciones.

El Altar u Ofrenda del Día de Muertos

Si bien en cierto que cada familia y en cada región lo adaptan a sus creencias existen cosas que no pueden faltar:

El agua: No puede faltar el agua que simboliza la fuente de vida, se coloca para que se mitiguen la sed después del arduo recorrido que se hace para llegar y para que fortalezcan su refiero. En otros lugares simboliza la pureza del alma.

La sal: Es un elemento purificador. Es un elemento necesario para proteger al cuerpo en su viaje de ida y vuelta para el siguiente año, evitando que se corrompa.

Veladoras: También suelen utilizarse velas, pero lo recurrente es el uso de veladoras, éstas simbolizan la luz, para algunas personas sirven para iluminar el camino del familiar o persona querida para que encuentre y llegue al altar dedicado a él y pueda regresar a su morada de descanso, en otras partes del país se piensa que al haber sido buenas personas se encuentran con Dios, recordemos que en la actualidad es una festividad relacionada con la religión católica, así la vela alumbra como el ejemplo de la persona en vida. Algunas personas piensan que cada veladoras colocada en la ofrenda representa a una persona invitada a visitarla.

Incienso o copal: Su función es llevar el olor de la comida que se coloca en el altar hasta el ser querido a quien esta ofrecido invitándolo así a bajar al mundo de los vivos para que prueben la comida preparada en su honor. En otros lugares se piensa que con el copal o incienso se purifica el lugar de malos espíritus protegiendo al alma para que pueda entrar a la casa sin ningún peligro.

copal

Pan de Muerto: Es un ofrecimiento fraternal para el difunto. Existen dos variedades de pan tradicional para estas fechas.

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Pan de muerto.

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Gollete. El utilizar este pan tiene otro significado, es un pan que parece una dona y es de un color entre rosa y morado, se coloca en la sostenido por una caña, simbolizan los cráneos de los enemigos vencidos y las cañas las varas en donde los encargaban los indígenas antes de la llegada de la conquista.

Retrato del difunto: Es la representación material del alma que se cree visitará la ofrenda y para quien esta todo dedicado.

Comida: Se acostumbra a poner los platillos que en vida más gustaban al difunto, buscando así agrandarlo.

Calaveritas de azúcar: deben colocarse en tres tamaños la pequeña simboliza a la muerte, la mediana a la trinidad y la grande al Padre Eterno; actualmente no en todos los lugares es así, muchas personas solo colocan una o varias a modo de decoración.

Las Flores: La flor tradicional de la temporada es el cempasúchil, una flor cuyo color es entre amarillo y naranja y con un olor muy peculiar. También se utiliza una flor morada que el llamada “terciopelo” cuya textura asemeja papel y terciopelo. Estas dos son las más comunes y utilizadas en las ofrendas. Gracias a sus colores y olores son un reflejo de la festividad.

flor

Licor: Para que recuerden los acontecimientos agradables durante su vida y quieran visitar el altar.

Otras bellas tradiciones

En lo personal una tradición que me encanta en estas fechas son los tapetes elaborados en lugares como Tlaxcala, llenos de color e imágenes hermosas son una tradición que vale la pena ver y conservar. Son elaborados con aserrín pintado de colores y flores.

tapete

(http://www.revistabuenviaje.com/conocemexico/destinos/tlaxcala/diamuertos/diamuertostlaxcala.php)

Otra tradición muy interesante y que hace lucir muy bellos los panteones, por extraño que suene, es que cada año en estas fechas los familiares y seres queridos van a visitarlos, limpian las tumbas y colocan Flores, por lo cual quedan llenos de color y vida. En algunos lugares la tradición es velar toda la noche del día y primero y la madrugada del día dos de noviembre en la panteón junto a la tumba del ser querido.

En algunos panteones, como lo es el de Atlautla, un pequeño pueblo en el Estado de México se colocan caminos de pétales de flor de cempasúchil para guiar al difunto al altar, los caminos son colocados desde afuera de la casa y llegaran hasta el altar.

camino

La creencia es que las almas de los niños llegan el día 31 de octubre a las 3 de la tarde y se retiran el día 1º a las 3 que es cuando llegan los adultos que se van el día 2 a las 3 de la tarde. En algunos lugares se preparan tamales y se colocan en la ofrenda poco antes de que se vayan para que se los lleven, se colocan ofrendas grandes y a los invitados y personas que vayan a visitar a la familia se les regala pan, fruta o comida de la ofrenda, no hay que olvidar que es una fiesta así que se comparte de la mesa con todos los invitados.

Para los pequeños y los no tan pequeños es esperada la noche del primero de noviembre ya que salen a “calaverear” o a “pedir calaverita” aúne seria el equivalente del día 31 en otros países, sólo que en lugar del “trick or treat”, es una noche donde se sale a la calle a pedir dulces, pan, fruta y en ocasiones dinero, niños y grandes se disfrazan para ocasionar el mayor impacto y en algunas ocasiones terror a los demás. En los lugares menos tradicionales basta con que se grite “queremos Halloween”, pero en otros lugares, como en algunas localidades de Xochimilco, por ejemplo, aùn se reza el padre nuestro frente a la ofrenda y después se canta alguna canción humorística para poder gritar “¡quiero mi calavera!”.

Estas son dos de las ofrendas que se colocaron ayer y frente a las cuales, después de un par de sustos, algunos niños rezaron y pidieron dulces.

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ofrenda 2

Otra tradición es ir por la calle alumbrado con una lámpara casera hecha con chilacayote y una vela, sin poder faltar una cara muy aterradora.

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México es un país muy basto y cada región tiene sus propias costumbres y tradiciones para esta gran fiesta y me faltarían líneas para poder hablar de todas ellas. Pero estas son de las tradiciones más utilizadas por las familias mexicanas.

Yo, el Rey. La monarquía hispánica en el arte

Por Isaac Jiménez Romero

Desde el primero de julio y hasta el 18 de octubre de éste año, el Museo Nacional de Arte presenta Yo, el rey. La monarquía hispánica en el arte, exposición que aborda diversas formas de representación de la figura del rey de España en las artes a partir de obras, objetos y documentos.

En total, la componen casi 200 piezas de diversos maestros novohispanos y pintores españoles, como José Juárez, Miguel Cabrera, Francisco de Zurbarán, Francisco de Goya, Diego Velázquez, Cristóbal de Villalpando, Santiago Rebull, Pantoja de la Cruz, Jean Ranc, entre otros.

Éstas piezas, divididas en ejes temáticos, dan cuenta de la representación del poder y la riqueza estética que surgió y se desarrolló gracias el mecenazgo de las altas clases sociales de España y el virreinato; así, podemos entender la cronología histórica de la figura y posición de la monarquía ante y a través del arte, así como la relación entre ambas.

La exposición resulta particularmente interesante porque permite entender la evolución del poder y su representación en España a través de las artes; la gran monarquía intercontinental, el choque de dos mundos cuando el descubrimiento de América y, entonces, la creación del gran imperio español.

La monarquía española, en el sentido más estricto, comienza con Carlos I, rey de España y emperador de Alemania, sucedido por Felipe II, su hijo, quien comienza la dinastía de los Habsburgo, y que termina cuando el último descendiente de éstos no tiene hijos, y entran los Borbón a España.

Algo claramente apreciable, es cómo durante el siglo XIX hay una continuidad, muy mexicanizada, en las figuras del emperador Agustín de Iturbide, la emperatriz Ana María Huarte, y posteriormente con el emperador Maximiliano, y las representaciones de los mismos en el arte mexicano.

La muestra permite de ésta manera, entender la historia de España y a través de la misma, entender la historia de México; en palabras de Rafael Tovar y de Teresa, presidente del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, “si hay algo que permite a españoles y mexicanos comprenderse unos a otros, son las historias mutuas, las cuales son historias totalmente vindicadas; es muy difícil entender contextos y circunstancias si no es a través del espejo de lo que cada una de ellas significa”.

Los mitos y realidades fundacionales de la monarquía, el papel crucial del arte en la creación y fortalecimiento de la figura de los reyes, así como el casi sanguíneo vínculo eclesiástico, puede ser apreciado y entendido a través de los ejes rectores de la exposición; La herencia iconográfica del pasado antiguo; La efigie real. Recursos plásticos y retóricos; La monarquía mesiánica y el imaginario religioso; en el cuarto y último núcleo Ecos de la monarquía en el México independiente, se pueden apreciar las indelebles reminiscencias que la monarquía marcó a la posteridad del naciente país independiente.

Tras la guerra de sucesión por el trono entre los Habsburgo y los Borbón, entre 1700 y 1714, que concluyó con el triunfo de éstos últimos, se crearon las reformas borbónicas, que introdujeron el retrato político, con lo cual la severidad de los Habsburgo, dio paso al gusto galante y suntuoso borbónico.

Sobre el terreno religioso, una de las principales fundamentaciones polzaro Galdiano, componen la muestra, provienen de acervos internacionales, como Colecciones Reales del Patrimonio Nacional de Espíticas de la monarquía hispánica fue el papel “sacro” del rey como salvador de las almas de sus gobernados; es por ello que se consagraron capillas a diversos reyes, se creaban armaduras con imágenes de vírgenes y santos, y en los templos, abundaban los retablos con imágenes de reyes canonizados en los cielos.

Las piezas que componen la muestra, provienen de acervos internacionales, como Colecciones Reales del Patrimonio Nacional de España, el Museo Lázaro Galdiano, The Metropoilitan Museum of Art, The Hispanic Society, el Museo Nacional del Prado, el Museo de América; así como de colecciones nacionales, a destacar la del propio Museo Nacional de Arte, el Museo Nacional de Historia, el Museo Nacional del Virreinato, el Museo Nacional de San Carlos, el Museo Franz Mayer, y otras diversas de colecciones particulares.

Considerando la negativa connotación que la etapa virreinal inspira en la mayoría de los connacionales, la muestra permite comprender un poco más a fondo las premisas de este periodo, y poder entender la creación artística durante el mismo, como un conjunto de elementos de identidad política y cultural; sin duda, es éste entendimiento, un privilegio del que todos los mexicanos deberíamos ser capaces de gozar.

Yo, el Rey, La monarquía hispánica en el arte. Museo Nacional de Arte. Tacuba 8, Centro Histórico, Cuauhtémoc, Ciudad de México.