Publicado en Complejidad Social (Derecho, Economía y Política), Daniel Landa Zaragoza

El derecho humano a portar tatuajes

Por Daniel Landa Zaragoza

El 30 de octubre de 2019, la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (en adelante la Corte), resolvió el amparo en revisión 4865/2018, en el que reconoció que las personas que portan tatuajes no deben ser discriminadas en el ámbito laboral.

Antecedentes del caso. Una persona fue contratada para laborar en una empresa como jefe de facturación, sin embargo, en su primer día de labores personal diverso le comentó que no podía continuar trabajando porque se percató del tatuaje que tiene en la parte trasera de su oreja izquierda (una cruz esvástica o suástica), y el dueño de la empresa no permitía esto por ser de ascendencia judía.

Ante tales consideraciones, la persona demandó una indemnización por daño moral en contra de la empresa por ser discriminado al no permitirle desempeñar un trabajo por tener un tatuaje en su cuerpo.

La empresa demandada manifestó que hasta el primer día de labores se percató que la persona tenía un tatuaje en forma de la cruz esvástica o suástica, prejuzgando su odio y proselitismo antisemita, por lo que se sintieron amenazados en su integridad física y moral. 

Tesis central. La Corte consideró que la igualdad reconocida en el artículo 1 Constitucional es un derecho humano expresado a través de un principio adjetivo, el cual consiste en que toda persona debe recibir el mismo trato y gozar de los mismos derechos en igualdad de condiciones que otra u otras personas, siempre y cuando se encuentren en una situación similar que sea jurídicamente relevante.

Además, la observancia de los derechos de igualdad y no discriminación, no sólo vincula a las autoridades del Estado, sino que son derechos que gozan de plena eficacia incluso en las relaciones entre particulares, ya que los derechos fundamentales tienen la doble cualidad de ser derechos subjetivos públicos y elementos objetivos que informan y permean todo el ordenamiento jurídico.

Al respecto, la Corte Interamericana de Derechos Humanos ha establecido que los derechos de igualdad y no discriminación, son principios de derecho y normas de jus cogens, es decir, normas perentorias que no aceptan acto en contrario y que vinculan tanto al Estado como a los particulares.

En ese sentido, el principio de la autonomía de la voluntad como eje rector del ejercicio del derecho al libre desarrollo de la personalidad, es la facultad inherente a las personas de decidir libremente sobre sí mismas y sobre las condiciones en que desean realizar su propia vida, en todos los ámbitos de su existencia: es el reconocimiento de su derecho humano a la autodeterminación. 

Por tanto, entre las expresiones de ese derecho se encuentra la libertad de elegir su apariencia personal, como un aspecto que configura la forma en que quiere proyectarse ante los demás, por ende, a la persona corresponde elegir al respecto conforme a su autonomía.

Por otra parte, en torno al derecho a la libertad de expresión, si bien es cierto que general o comúnmente se asocia este derecho fundamental al ámbito socio político de difusión de opiniones, ideas e información, lo cierto es que en él está comprendida también una vertiente más íntima, que permite a la persona expresarse conforme a su individualidad en cualquier contexto. 

En consecuencia, el uso de tatuajes, es decir, la portación de dibujos, signos, letras, palabras o cualquier otro elemento gráfico o grabados en la piel humana, en la actualidad es una práctica común en la población mundial, incluso, se le reconoce una presencia ancestral en algunas culturas. Se trata de un fenómeno generalizado y diversificado, pues no es propio de un determinado grupo poblacional en función de rangos de edad, sexo, condición social, económica, lugar donde se vive, o cualquier otra categoría de clasificación, tampoco atañe a una única expresión cultural o contexto, y puede ser estudiado desde muy distintos enfoques. 

Si bien es cierto que en principio, el acto de tatuarse tiene un significado que atañe al fuero interno de la persona que se tatúa, también lo es que al colocarse el grabado en una zona del cuerpo que será visible para los demás, evidentemente se tiene la intención de que pueda ser observado por otras personas, y ahí surge el propósito y está presente un acto de comunicación a otros de la propia individualidad, con independencia del contenido específico del mensaje transmitido y de la significación que el observador del tatuaje le asigne, pues en esta forma gráfica de expresión comúnmente no se espera una retroalimentación verbal entre los sujetos. 

Por ello, el marco constitucional y convencional establecido en los artículos 1 de la Constitución Federal y 1.1 y 24 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos, respecto del derecho de igualdad y no discriminación, así como del parámetro normativo de protección del derecho al libre desarrollo de la personalidad y de libertad de expresión antes referidos; en el orden interno de la Ciudad de México, la Ley para Prevenir y Eliminar la Discriminación del Distrito Federal, en su artículo 5, expresamente considera una forma de discriminación que estará prohibida: la negación, exclusión, distinción, menoscabo, impedimento o restricción en el ejercicio de derechos humanos a una persona por tener tatuajes.

Como es posible advertir, el marco normativo constitucional, convencional y legal referido, constata claramente la existencia de una tutela consolidada y unánime en la protección contra la discriminación racial, y particularmente contra cualquier expresión de odio racial o de odio sustentado en el origen étnico o nacional o en la religión que pueda incitar a la violencia o a la discriminación de una persona o un grupo de personas; y cuyo propósito o resultado signifique menoscabar el reconocimiento, goce o ejercicio de derechos humanos y libertades de dichas personas o grupos. 

En conclusión: La Corte reconoció que portar un tatuaje está permitido y no se debe discriminar en el ámbito laboral por ello, en este caso el símbolo que portaba la persona representa un discurso de odio racista (antisemita), que ante las circunstancias específicas del caso, actualizó una restricción a la protección constitucional y convencional de los derechos de libre desarrollo de la personalidad y libertad de expresión por él ejercidos. 

Por lo que las medidas adoptadas por la empresa para salvaguardar la igualdad, dignidad humana y seguridad de sus empleados y directivos, fueron válidas, razonables y proporcionales; de modo que no pueden ser constitutivas de un acto de discriminación contra el quejoso. 

Publicado en Complejidad Social (Derecho, Economía y Política)

Las Redes Sociales, una Forma de Utopía y Distopía

Por Alejandro Axel Acuña López

“Si el pensamiento corrompe el lenguaje, 

el lenguaje también puede corromper el pensamiento.”

 George Orwell 

Con el pasar de los años hemos actualizado la forma en que nos informamos, nos conocemos, demostramos nuestros intereses y hasta interactuamos en diversos círculos sociales, inclusive a distancia; aunado a lo anterior y por las muchas vertientes que presenta, este tema es de una gran relevancia. 

Las redes sociales han ido evolucionando poco a poco, la primera vista de lo que sería una red social proviene del año 1995, con el lanzamiento de la página classmates.com creada por el estadounidense Randy Conrads; su principal objetivo era reunir a compañeros de colegio o universidades. 

En 1997 se crea el segundo antecedente con la página de nombre sixdegrees.com una de las primeras redes que permitió crear perfiles, lista de amigos e inclusive intercambiar mensajes entre ellos, posterior a esta empezaron a surgir las redes que conocemos por la popularidad que alcanzaron algunos años atrás, como son: Hi5, MySpace, Friendster y así sucesivamente hasta llegar a las aplicaciones de renombre actual, Facebook, Twitter, Instagram, YouTube,  etcétera.    

Una de las funciones que actualmente hemos dado a las redes sociales es la de ser un puente de convivencia, cercanía de amistades y comunicación con familiares lejanos de forma que no sea necesario el uso de las telecomunicaciones comunes como las llamadas telefónicas. Otro punto a considerar es la forma en que se aprovecha la tecnología y se extrae ese potencial, lo que no siempre trae consigo una consecuencia positiva. 

Si bien el uso de las redes sociales tiene beneficios para sus usuarios, desafortunadamente se ven destruidos por la misma sociedad, ¿a qué se debe esto?, a que es ella la misma destructora de ideales todo lo quiere hacer de un modo distinto, quiere generar controversia en todo momento y sinceramente se desconoce si estas reacciones tienen algún objetivo concreto. 

¿Porque implementar las redes sociales como utopía o una distopía? Porque los usuarios al estar detrás de una máquina, varados, con el poder de manipular todo lo que pueden publicar, crean realidades inexistentes para su vida diaria de una forma en que la puedan sentir perfecta o ideal; de igual forma pueden crear atrocidades, manipular la información, logrando que aún viniendo de una verdad se convierta en algo falso o inexacto, crean mundos paralelos en donde las cosas pueden ser de una resultante catastrófica. 

Para aclarar lo dicho, la utopía es una sociedad ideal y perfecta. Mientras que la distopía es aquel mundo imaginario considerado insólito e indeseable.

¿Por qué resulta perjudicial una utopía en las redes sociales? Debido a que las personas que interactúan utilizando un perfil utópico dan la apariencia de tener una vida perfecta y que nada malo les sucede, esto no solo pasa en Facebook hay infinidad de aplicaciones en las que se puede encontrar a este tipo de usuarios, las principales que causan un perjuicio o daño son aquellas que se utilizan para buscar amoríos, las cuales son diversas, de distintos tipos y para cualquier preferencia sexual, en donde lo que predomina son los prejuicios ya que quieren buscar un ideal y desafortunadamente a esto nos ha llevado la tecnología a que ya no se haga interacción presencial con alguien, que con un solo clic puedas encontrar a alguien de quien no sabes ni como es; tantas ideas falsas se pueden presentar y lo peor esto trae consigo un el riesgo de suscitar casos de pedofilia, tráfico de menores, trata de blancas, secuestros, entre otros delitos según sea el caso.

Actualmente se están ocupando los perfiles de los usuarios principalmente de Facebook y Twitter como una forma de ampliar la información curricular, si estás postulado para un empleo, es posible que te pregunten si cuentas con alguna cuenta de las ya mencionadas y esto sirve para determinar tu perfil profesional, desde mi opinión estoy parcialmente en desacuerdo que se utilicen estos medios para determinar si eres un buen candidato o no, debido al tema que estamos tratando ya que hay gente que por temas de seguridad no proporciona sus datos tal cual son, otros simplemente omiten información e incluso hay quienes simplemente inventan todo su perfil, con lo que estamos dejando nuestro futuro en manos de una red de mentiras. 

Referente al tema de la distopía, en general es visto como un futuro desastroso o donde se oculta la verdad a la misma sociedad; sin embargo, dentro de las redes sociales se proyecta como un repudio presencial, en donde todos creen saber de todo y se crean una infinidad de posibilidades para generar un bien, o se comienzan especulaciones infinitas de las condiciones que vivimos. 

Actualmente las redes sociales también son usadas para difundir noticias de temas tan variados como política, seguridad, notas rojas o amarillistas, esta información puede ser compartida por cualquier persona con lo que fácilmente se convierte en un portal para quienes se quejan de todo, anteriormente lo dejaban como un comentario porque no se podía poner una opinión en el periódico y esperar una réplica de quién escribió. Sin embargo, con el auge que actualmente hay por difundir estas notas por medio de las redes sociales si se puede generar la opinión, y empiezan a salir expertos en política, en medicina, peritos de cualquier ramo, abogados, psicólogos, infinidad de profesionistas salen a la luz, con lo que se generan diversas distorsiones acerca del tema, incluso hay ocasiones en que la discusión termina por desviarse de la problemática que le dio origen de una forma tan abrupta que terminan quedando mal o simplemente no dan una solución concreta. 

Lamentablemente es difícil brindar alguna solución para esta situación que está fuera de control, a pesar de cualquier propuesta que se genere para disminuir un perfil utópico o uno distópico tendríamos que tener desde un principio valores bien enraizados, dejar de ser animales y empezar a ser personas, ver un panorama diferente, pienso que siempre buscamos lo que el otro posee, queremos lo que tiene el otro, pero nunca nos volteamos a vernos a nosotros mismos, lo que necesitamos, que nos hace falta y lo principal quienes nos rodean para poder cumplir nuestras propias metas, hemos transformado algo material en lo esencial para la vida diaria no hay mejor metáfora para esta situación, debido a que despertamos, comemos, convivimos y hasta casi dormimos con las redes sociales.