Yo, el Rey. La monarquía hispánica en el arte

Promoción y Difusión Cultural

Por Isaac Jiménez Romero

Desde el primero de julio y hasta el 18 de octubre de éste año, el Museo Nacional de Arte presenta Yo, el rey. La monarquía hispánica en el arte, exposición que aborda diversas formas de representación de la figura del rey de España en las artes a partir de obras, objetos y documentos.

En total, la componen casi 200 piezas de diversos maestros novohispanos y pintores españoles, como José Juárez, Miguel Cabrera, Francisco de Zurbarán, Francisco de Goya, Diego Velázquez, Cristóbal de Villalpando, Santiago Rebull, Pantoja de la Cruz, Jean Ranc, entre otros.

Éstas piezas, divididas en ejes temáticos, dan cuenta de la representación del poder y la riqueza estética que surgió y se desarrolló gracias el mecenazgo de las altas clases sociales de España y el virreinato; así, podemos entender la cronología histórica de la figura y posición de la monarquía ante y a través del arte, así como la relación entre ambas.

La exposición resulta particularmente interesante porque permite entender la evolución del poder y su representación en España a través de las artes; la gran monarquía intercontinental, el choque de dos mundos cuando el descubrimiento de América y, entonces, la creación del gran imperio español.

La monarquía española, en el sentido más estricto, comienza con Carlos I, rey de España y emperador de Alemania, sucedido por Felipe II, su hijo, quien comienza la dinastía de los Habsburgo, y que termina cuando el último descendiente de éstos no tiene hijos, y entran los Borbón a España.

Algo claramente apreciable, es cómo durante el siglo XIX hay una continuidad, muy mexicanizada, en las figuras del emperador Agustín de Iturbide, la emperatriz Ana María Huarte, y posteriormente con el emperador Maximiliano, y las representaciones de los mismos en el arte mexicano.

La muestra permite de ésta manera, entender la historia de España y a través de la misma, entender la historia de México; en palabras de Rafael Tovar y de Teresa, presidente del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, “si hay algo que permite a españoles y mexicanos comprenderse unos a otros, son las historias mutuas, las cuales son historias totalmente vindicadas; es muy difícil entender contextos y circunstancias si no es a través del espejo de lo que cada una de ellas significa”.

Los mitos y realidades fundacionales de la monarquía, el papel crucial del arte en la creación y fortalecimiento de la figura de los reyes, así como el casi sanguíneo vínculo eclesiástico, puede ser apreciado y entendido a través de los ejes rectores de la exposición; La herencia iconográfica del pasado antiguo; La efigie real. Recursos plásticos y retóricos; La monarquía mesiánica y el imaginario religioso; en el cuarto y último núcleo Ecos de la monarquía en el México independiente, se pueden apreciar las indelebles reminiscencias que la monarquía marcó a la posteridad del naciente país independiente.

Tras la guerra de sucesión por el trono entre los Habsburgo y los Borbón, entre 1700 y 1714, que concluyó con el triunfo de éstos últimos, se crearon las reformas borbónicas, que introdujeron el retrato político, con lo cual la severidad de los Habsburgo, dio paso al gusto galante y suntuoso borbónico.

Sobre el terreno religioso, una de las principales fundamentaciones polzaro Galdiano, componen la muestra, provienen de acervos internacionales, como Colecciones Reales del Patrimonio Nacional de Espíticas de la monarquía hispánica fue el papel “sacro” del rey como salvador de las almas de sus gobernados; es por ello que se consagraron capillas a diversos reyes, se creaban armaduras con imágenes de vírgenes y santos, y en los templos, abundaban los retablos con imágenes de reyes canonizados en los cielos.

Las piezas que componen la muestra, provienen de acervos internacionales, como Colecciones Reales del Patrimonio Nacional de España, el Museo Lázaro Galdiano, The Metropoilitan Museum of Art, The Hispanic Society, el Museo Nacional del Prado, el Museo de América; así como de colecciones nacionales, a destacar la del propio Museo Nacional de Arte, el Museo Nacional de Historia, el Museo Nacional del Virreinato, el Museo Nacional de San Carlos, el Museo Franz Mayer, y otras diversas de colecciones particulares.

Considerando la negativa connotación que la etapa virreinal inspira en la mayoría de los connacionales, la muestra permite comprender un poco más a fondo las premisas de este periodo, y poder entender la creación artística durante el mismo, como un conjunto de elementos de identidad política y cultural; sin duda, es éste entendimiento, un privilegio del que todos los mexicanos deberíamos ser capaces de gozar.

Yo, el Rey, La monarquía hispánica en el arte. Museo Nacional de Arte. Tacuba 8, Centro Histórico, Cuauhtémoc, Ciudad de México.

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